Empieza por lo que puedes confirmar

Comienza contigo, tus padres y tus abuelos. Escribe los nombres tal como los usa la familia y deja en blanco las fechas que todavía sean dudosas.

Separar los hechos de las suposiciones evita que un dato incorrecto se repita en las siguientes generaciones.

Guarda los datos que distinguen a cada persona

Prioriza la información que permite diferenciar a familiares con nombres parecidos.

  • Nombre completo y apellidos anteriores o de soltera
  • Fechas aproximadas o confirmadas
  • Lugares donde vivió la persona
  • Una fotografía y la fuente de cada dato

Añade una relación cada vez

Conecta primero padres, pareja e hijos. Revisar una rama pequeña resulta más sencillo que corregir un árbol completo después.

En el iPhone puedes añadir una persona, elegir el parentesco y comprobar inmediatamente dónde aparece en el árbol.

Revisa el árbol con un familiar

Una conversación breve puede aclarar apodos, segundos matrimonios y cambios de apellido. Anota quién confirmó cada detalle y conserva las dudas como dudas.

Vuelve al árbol después de cada conversación y corrige solo la rama relacionada.

Ver la función relacionada